
Ahora que el F. C. Barcelona ha vuelto a las andadas y se ha empeñado en regalar todos y cada uno de los títulos en juego de esta temporada, con especial énfasis eso sí, en lo que al título de liga se refiere, sería bueno recordar que no es un fenómeno nuevo.
Desde el 1960 hasta la primera liga de lo que se llamó el Dream Team, el Barça sólo la ganó en dos ocasiones. 2 títulos ligueros en 31 años.
Muchos subcampeonatos es cierto, hasta trece, y en algunas ocasiones con posibilidades hasta el último partido.
Tres décadas aciagas para el barcelonismo.
Los gaiteros recordamos especialmente una temporada, la del 1980-81, la primera de las dos consecutivas que ganó la Real Sociedad, quien la ha visto y quien la ve, entrenada por Ormaetxea, y formada con jugadores como Satrústegui, Zamora y Arkonada, y en la que como muchos recordaréis, fue secuestrado, poco después del golpe de estado del 23 de febrero, también conocido como 23 F, Enrique Castro "Quini" cinco veces pichichi, tres con su primer equipo, aquel mítico Sporting de Gijón de los setenta y dos con el Barcelona, incluida la liga que nos ocupa.
En nuestro afán de investigación ya conocido por todos, Los gaiteros, encabezados por nuestro miembro más ilustre, el Doctor Clon, estamos en condiciones de afirmar que no fue un suceso estrictamente nacional sino que tuvo ramificaciones internacionales.
O si no, ¿cómo se explica que el actor Bob Hoskins, sí, el de ¿Quién engáñó a Roger Rabbit? y Sirenas fuese unos de los policías que liberó a tan ilustre delantero?
Como diría Rabindranath Tagore, como dijo de hecho, si las lágrimas, de un joven Núñez y del propio Quini, os dejan ver las estrellas, en este caso de cine, observaréis como a su izquierda aparece con mirada perspicaz un también rejuvenecido Bob Hoskins, aunque sea una de esas personas que tiene la pinta de no haber sido nunca joven.
Bien es cierto, que el amigo Bob no ha sido nunca eso que entendemos como estrella de cine. Pertenece más bien a esa serie de actores, respetados por la crítica, incluido nuestro crítico de cabecera y sin embargo amigo, Roberto Brasón, del que hablaremos como se merece en su momento, actores decíamos, del tipo John Hurt, Ian Holm, Derek Jacobi, Ben Kingsley, muy británicos ellos, que sí, vale, estaran muy bien, pero que a Los gaiteros no nos dicen ni fu ni fa.
En todo caso, ya sería hora de que aclarase por qué, en sus horas más bajas como actor, explicase su función en aquella trama, que más allá de sus motivaciones económicas, motivó que el F. C. Barcelona no ganará, aquel año tampoco, la liga.
Por cierto, y cambiando de tercio, como diría un amante de los toros y/o de las fracciones, ¿alguien sabe de que va esto de la Copa América de vela? Ni el mismísimo Doctor Clon ha sido capaz de entenderlo.
Y aún diríamos más, ¿hay alguien a quién le importe un pito?
